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Reseña de Spider-Man: Un Nuevo Día: Tom Holland madura en la mejor película de Marvel en años
Tom Holland lleva a Peter Parker a la madurez en una historia sólida y emocionante.
Spider-Man: Un Nuevo Día me dejó una sensación que llevaba tiempo sin encontrar al terminar una película de superhéroes: satisfacción. Salí contento con lo que vi, con ganas de volver a verla y, sobre todo, con la impresión de que Marvel finalmente volvió a preocuparse por hacer que me importe lo que le ocurre a su protagonista.
Después de varias superproducciones de Marvel y DC que me resultaron genéricas o decepcionantes, esta película recuperó la emoción, la alegría y la tensión que espero encontrar frente a una historia de Spider-Man. Mi calificación es de 9 de 10.
Marvel vuelve a hacer que Peter Parker importe
La principal virtud de Spider-Man: Un Nuevo Día es que se siente como una película construida de principio a fin. No parece una colección de escenas ensambladas para cumplir con una lista de personajes, referencias y adelantos del universo compartido.
Cada secuencia tiene una razón para estar ahí. La historia avanza sin desviarse, los personajes cuentan con arcos narrativos reconocibles y los giros llegan como consecuencia de lo que la propia película ha desarrollado.
Destin Daniel Cretton dirige una historia que sabe cuándo detenerse para escuchar a sus personajes y cuándo acelerar. El ritmo es calmado cuando Peter necesita enfrentarse a sus emociones y rápido cuando Spider-Man debe entrar en acción.
Eso puede parecer básico, pero se ha convertido en algo poco común dentro del cine de superhéroes. Aquí no sentí que la narración estuviera sacrificándose para preparar la siguiente película de Marvel. La prioridad es Peter Parker.
Tom Holland deja atrás al adolescente
Esta es una versión distinta del personaje que Tom Holland interpretó en sus tres películas anteriores. Peter ya no es el adolescente que intenta encontrar su lugar entre héroes más experimentados. Ahora es un joven adulto que comienza a comprender que madurar es inevitable y que no le gusta todo lo que ese proceso implica.
Después de lo ocurrido en Spider-Man: No Way Home, Peter permanece completamente solo. El mundo recuerda a Spider-Man, pero nadie recuerda a Peter Parker. Él conserva todos sus recuerdos, mientras las personas que ama continuaron creciendo sin saber que alguna vez formó parte de sus vidas.
Esa soledad no funciona únicamente como punto de partida. Define la manera en que Peter se relaciona con los demás, su miedo a formar nuevos vínculos y su temor de volver a perder a alguien.
Tom Holland transmite ese cansancio emocional incluso cuando no tiene diálogos. Su expresión corporal dentro y fuera del traje comunica frustración, aislamiento y una resistencia constante ante los cambios físicos y personales que atraviesa Peter.
Después de verlo recientemente en La Odisea, considero que aquí ofrece un trabajo más completo. El guion le entrega más herramientas y Cretton le permite mostrar un rango emocional mucho más amplio bajo su dirección que lo que hizo con Christopher Nolan.
Acción clara, dinámica y con efectos que sí convencen
Las secuencias de acción son otro de los grandes aciertos. Las peleas se entienden, tienen coreografías claras y aprovechan de manera creativa las habilidades de Spider-Man.
Volví a sentir emoción al ver sus balanceos y enfrentamientos, algo que no experimentaba con esta intensidad desde las películas dirigidas por Sam Raimi. No se trata únicamente de mostrar movimientos espectaculares: las peleas tienen consecuencias y existe la posibilidad de que Peter resulte gravemente herido.
La película combina de manera convincente elementos físicos con efectos digitales. Las telarañas interactúan con los escenarios y el movimiento de Spider-Man conserva peso, velocidad y claridad. Incluso las secuencias nocturnas permiten apreciar lo que sucede sin esconder los efectos bajo una iluminación excesivamente oscura.
También destaca el uso de la cámara en mano durante algunas conversaciones. No se limita a las escenas de acción: aparece en momentos de diálogo para aumentar la incomodidad y acompañar la tensión entre los personajes.
La cámara lenta no se utiliza como recurso constante. La acción se mantiene dinámica y el montaje permite entender la posición de los personajes dentro de los espacios.
El sonido acompaña sin competir con la historia
La música no intenta imponerse sobre cada escena. El diseño sonoro da espacio a las telarañas, los golpes, los edificios, la ciudad y los diálogos.
No hay un elemento que opaque a los demás. La banda sonora, los efectos y las interpretaciones trabajan en conjunto para que Spider-Man vuelva a sentirse físicamente presente en Nueva York.
El humor también está mejor administrado que en otras producciones recientes de Marvel. Hay momentos capaces de provocar una risa, pero nacen de los personajes y de la situación. No parece que alguien haya decidido insertar una broma únicamente porque habían pasado varios minutos sin un chiste.
Una película que se sostiene sin cargar con todo Marvel
Spider-Man: Un Nuevo Día funciona para alguien que no ha seguido todas las series y películas recientes del universo cinematográfico de Marvel. Basta con conocer las entregas anteriores protagonizadas por Tom Holland para comprender el centro emocional de la historia.
La película contiene personajes y referencias de otras producciones, pero no depende de una narrativa interconectada para sostener su conflicto principal. Tampoco utiliza constantemente su duración para señalar el camino hacia Avengers: Doomsday o Secret Wars.
Eso permite que funcione como una pieza propia dentro de la saga de Spider-Man. Incluso una persona que se acerque por primera vez puede entender que Peter está solo, atraviesa una transformación y teme perder el control de su vida.
Marvel, su propio freno a la grandesa
La película todavía conserva algunos hábitos del Marvel actual. Hay personajes secundarios cuya presencia parece exigir que el público conozca series o películas anteriores para comprender por qué debería emocionarse al verlos.
Esos elementos no destruyen la historia, pero recuerdan que Marvel continúa confiando demasiado en el reconocimiento de sus propiedades intelectuales. En algunos momentos, el espectador debe aceptar relevos, relaciones o antecedentes que la película no desarrolla por completo.
La participación de Bruce Banner también tiene una función temática, pero vuelve a mostrar la inconsistencia con la que Marvel ha representado a Hulk. Su apariencia y relación con Banner parecen cambiar entre una producción y otra sin una continuidad suficientemente clara.
Son defectos menores frente a todo lo que la película hace bien, pero explican por qué mi calificación se queda en 9 y no alcanza el 10.
Advertencia: a partir de aquí hay spoilers de Spider-Man: Un Nuevo Día
Los siguientes párrafos revelan la identidad de personajes, regresos, conflictos y detalles completos del desenlace.
Jean Grey no es una villana convencional
La película confirma de manera explícita que Sadie Sink interpreta a Jean Grey. Su nombre aparece en documentos y se pronuncia en distintos momentos de la historia.
Esta versión se diferencia de las interpretaciones de Famke Janssen y Sophie Turner. No estamos ante una Jean consumida por la ambición o corrompida únicamente por la magnitud de sus poderes. Es una joven frustrada, enojada y desesperada porque le arrebataron a su hermana Sarah y la dejaron sola.
Sarah fue capturada por Control de Daños mientras hablaba con Jean sobre sus nuevas habilidades psíquicas. La agencia la trató como una amenaza y la utilizó para experimentar con mecanismos de control mental.
Antes de morir durante esos experimentos, Sarah consiguió contactar telepáticamente a Jean. Ese contacto provoca que Jean crea durante buena parte de la película que todavía puede encontrarla.
Peter entra en conflicto con ella porque Control de Daños lo manipula para convencerlo de que Jean es una amenaza que debe ser contenida. Desde la perspectiva de Jean, Spider-Man es solamente otro obstáculo que intenta impedirle recuperar a su familia.
Aunque ocupa el lugar de antagonista, nunca quise que le ocurriera algo malo. La película permite entender su dolor y mantiene la esperanza de que pueda reconocer la verdad antes de ser destruida por su enojo.
Control de Daños representa la verdadera amenaza
William “Bill” Metzger, interpretado por Tramell Tillman, funciona como el rostro del abuso institucional. Desde sus primeras apariciones se muestra excesivamente amable y condescendiente con Peter, una actitud que permite percibir su manipulación antes de que se revele por completo.
Metzger informa a Jean que los experimentos realizados con Sarah permitieron desarrollar un prototipo de una máquina de control mental, pero que su hermana murió durante el proceso. La revelación desata la furia de Jean y provoca que sus poderes crezcan.
El personaje funciona más por lo que representa como dirigente de Control de Daños que por una actuación particularmente memorable. La agencia persigue, encierra y experimenta con personas que considera amenazas, hasta terminar provocando aquello que decía intentar evitar.
El experimento también funciona como un guiño para quienes conocen a los X-Men, debido a su parecido con Cerebro, la máquina utilizada para localizar mutantes.
MJ y Ned demuestran que el hechizo tuvo consecuencias
El regreso de Zendaya como MJ y Jacob Batalon como Ned no restaura de manera fácil la dinámica de las películas anteriores.
Ambos continuaron avanzando en su vida profesional y personal porque no recuerdan a Peter. Para ellos no existe una relación perdida ni un amigo al que extrañen. Peter, en cambio, carga solo con los recuerdos y con el dolor de observarlos desde lejos.
Jean entiende esa herida y la utiliza en contra de Peter durante una escena que involucra a MJ. Su objetivo es demostrarle que conoce su punto débil y que puede lastimarlo emocionalmente si continúa interfiriendo en su búsqueda.
La escena vuelve a dejar claro que el mundo puede amar a Spider-Man sin tener la menor idea de quién es Peter Parker.
Bruce Banner funciona como un reflejo imperfecto
Peter busca a Bruce Banner porque cree que encontró la manera de reconciliarse con Hulk. Para Peter, Banner representa a alguien que logró resolver el conflicto entre dos identidades y aceptar una transformación física que no podía controlar.
Peter se ve reflejado en esa experiencia, pero parte de una idea equivocada o incompleta. Banner tampoco parece haber resuelto definitivamente su relación con Hulk.
La función temática se entiende, aunque su presencia no resulta indispensable. Además, la película muestra una versión física de Banner y Hulk diferente a la de sus apariciones recientes, lo que vuelve a exhibir la falta de una dirección consistente para el personaje.
La tía May regresa con una función emocional real
El momento más emotivo de la película es el regreso de Marisa Tomei como la tía May. No aparece como un cameo aislado ni como un recurso diseñado únicamente para explotar la nostalgia.
La película presenta una escena nueva situada aparentemente durante los primeros años de Peter como Spider-Man. May descubre sus poderes y conversa con él sobre la clase de persona que desea ser.
Peter permite que Jean observe ese recuerdo dentro de su mente. No intenta vencerla mediante la fuerza, sino demostrarle que tener habilidades extraordinarias no la convierte automáticamente en un monstruo.
La escena permite que Jean comprenda las motivaciones de Peter y también cuestione la forma en que Control de Daños la ha tratado. Peter es quien es gracias a los consejos de May, no porque sus poderes lo hayan convertido por sí solos en un héroe.
Punisher y Spider-Man representan dos formas opuestas de actuar
Jon Bernthal funciona como aliado y contrapunto moral de Peter. Frank Castle continúa viéndolo como un niño porque rechaza su negativa a utilizar fuerza letal.
Spider-Man intenta contener las amenazas. Punisher busca neutralizarlas definitivamente. No son enemigos, pero sus métodos son completamente opuestos.
La diferencia deja de ser una discusión abstracta durante el desenlace. Punisher dispara con la intención de matar a Jean, convencido de que es la única manera de terminar con el peligro.
Una pelea que completa la transformación de Peter
Una de las mejores secuencias de acción ocurre dentro de una prisión de varios niveles, donde Spider-Man se enfrenta a los ninjas de La Mano.
La escena destaca por su coreografía, la claridad de los movimientos, el uso del espacio y la integración entre los elementos físicos del escenario y los efectos digitales de las telarañas.
Pero su importancia no es únicamente visual. Peter acepta que Peter Parker y Spider-Man no son dos entidades completamente separadas. Ambas identidades forman parte de él.
Su evolución física y el desarrollo de su sentido arácnido dejan de ser algo que debe rechazar. Madurar significa aceptar ese cambio sin permitir que determine por completo quién es.
El disparo que pudo terminar con Tom Holland como Spider-Man
Cuando Punisher dispara contra Jean, el sentido arácnido de Peter ya se ha desarrollado lo suficiente para advertir el peligro. Spider-Man se interpone y recibe el impacto.
Durante varios momentos pensé que Peter había muerto y que estaba viendo la despedida de Tom Holland como Spider-Man. La posibilidad se sintió real porque la película había mostrado previamente que Peter podía resultar herido y que sus decisiones tenían consecuencias.
Después queda claro que sobrevive. Los médicos consiguen atenderlo, Peter reacciona y Punisher explica que Jean utilizó sus poderes para mantenerlo vivo el tiempo suficiente.
Jean espera hasta saber que Peter está fuera de peligro y después se marcha con rumbo desconocido. No termina como una villana derrotada, sino como una persona que finalmente entiende que no está sola y que nunca fue el monstruo que Control de Daños quiso hacerle creer que era.
¿Qué muestra la escena poscréditos?
La escena poscréditos presenta la pantalla de una aplicación desarrollada por Ned que registra en tiempo real los avistamientos de Spider-Man.
La última ubicación muestra a Spider-Man en el espacio, muy lejos de la Tierra. Es el único momento que mira de manera directa hacia el futuro del universo compartido, pero aparece después de que la película ya contó y cerró su propia historia.
Veredicto de Spider-Man: Un Nuevo Día
Spider-Man: Un Nuevo Día es una de las mejores películas de superhéroes de los últimos años porque se preocupa más por el personaje que por establecer un universo compartido.
Tom Holland presenta una evolución clara como Peter Parker y como actor. Su Spider-Man es vulnerable, inseguro, solitario y consciente de que crecer también significa aceptar pérdidas que no puede revertir.
La película tiene una estructura sólida, acción emocionante, efectos visuales convincentes, humor natural y personajes que cumplen una función dentro de la historia. Sus defectos provienen principalmente de los hábitos que Marvel todavía no consigue abandonar por completo.
Pero, por primera vez en mucho tiempo, una película de Marvel logró que me preocupara sinceramente por lo que podía ocurrirle a su protagonista.
Calificación: 9 de 10.